Como todo buen internetomano a altas horas de la madrugada me llega la inspiración, y como la fuente de inspiración de la mejor obra (o la peor pendejada, suele suceder) de la vida de un hombre tiene perfumes y manías de mujer, hoy conmigo no es una excepción.
Hoy llega en forma de recuerdo. Pero no de recuerdo malo y pasado, no a un amargo hubiera (como era antes mi costumbre). Ahora la que quiero me quiere, sin excusa ni pretexto, sin por ques rebuscados, simple como deben ser las razones para un buen cariño (o un buen acoston si es el caso). Me tranquiliza saber que no muy lejos de mi casa duerme una mujer que estaría dispuesta a dormir el resto de sus noches conmigo, con todo y que soy medio inquieto pa’ dormir.
Ella (así le diré hasta estar seguro de que pueda usar su nombre) es la razón de esto, y de mucha otras cosas. Ella se volvió, sin querer como suceden las buenas cosas, en el pilar en que baso todos mis triunfos y mi apoyo en mis otras muchas derrotas.
Bueno sin ánimos de sonar a post cursi, solo te quería decir esto; este blog inicia con un agradecimiento hacia ti, con el inicio de una nueva historia contigo y no con el patético inicio de “es que un día fue…”, como lo fue en otros blogs. Gracias por eso, te amo.